lunes, 20 de noviembre de 2017

NOVIEMBRE




Cuando las aguas anegan
las arenas tenebrosas
en el monte ocurren cosas
donde las lechuzas juegan.
Como almas que navegan
sobre tierras pantanosas
se oyen voces silenciosas
en el bosque más profundo
como si el final del mundo
se hundiera en ocultas fosas.

En las entrañas del suelo
de la tierra, emanan gritos
igual que si fueran ritos
que acompañaban al duelo.
Todo era desconsuelo,
los cielos se separaban
mientras las almas lloraban
lágrimas incandescentes
y asustaban a las gentes
que tenebrosas  miraban.

Son figuras fantasmales
que con gritos de agonía
en la penumbra gemía
con sonidos guturales.
No eran seres naturales,
eran vampiros oscuros
que exhalando van conjuros.
Por entre nubes volaban
y desde el cielo bajaban
chocando contra los muros.

Muchos iban disfrazados,
fantasmas y calaveras
que bramando como fieras
todos eran condenados.
Desfilan amontonados
y sus cuerpos aborrecen
porque de alma carecen.
Son pecadores que vagan
entre espíritus que tragan
sangre de los que padecen.











domingo, 12 de noviembre de 2017

HAYKUS








Crisol de color             
y en el bosque frondoso
huyendo gente.

Mana el riachuelo
remamos en sus aguas,
brotan las flores.

Aúllan los lobos
juegan con los lobeznos,
les observamos.

Leyeron poemas
en noches estrelladas
en los jardines.

Eran jilgueros
cantando entre las flores
nuestras canciones.

Miré a las aves,
vuelan a las montañas
empieza el día.             

DIOSES Y HOMBRES




Volaban en las alas de Pegaso,
y graban sus poemas en las nubes,
pasando por los valles y las cumbres
llamaron a las puertas del Parnaso.

Varios dioses les frenan a su paso,
proclaman no respetar sus costumbres
arrojando sus poemas  a la lumbre
ardiendo en los confines del ocaso.

Las musas, asumiendo su defensa,
alabando los versos de los hombres
que dignos esperaban recompensa.

Se sienten por el triunfo tan ufanos
ya ninguno recuerda sus raíces,
y que en la tierra siguen siendo humanos.




BESOS DEL FARO






El faro manda sus besos
a la cara de la luna
y la luna parpadea
sus ojos verde aceituna.
En lo alto de una estrella
con mirada inoportuna
un lucero tiene celos
de los ojos de la luna.
Quien fuera beso del faro
y mi corazón tu cuna
para cuando estés dormida
besar tu cara moruna.
Al despertar en la noche
no verás estrella alguna
que brille como tu brillas
reflejada en la laguna.
Cuando de nuevo amanece

se apaga el faro, no hay luna.

SONETO







Subieron los peldaños de la vida
ausentes sentimientos y temores
escuchando de lejos los clamores
cual corceles en rápida estampida.

Como bella doncella adormecida
soñadora de estrellas y querubes
enlazada con ángeles y nubes
le cantan al amor que en su alma anida.

Chocando mil luceros en pedazos
van dejando sus huellas en el cielo
sobre lecho de seda y terciopelo.

Cálido amanecer que se aproxima
aclarando la noche con retazos

cuando apaga la luna sus abrazos.

CANCION DEL MARINERO (2)





Cantando como un jilguero
en el puerto y en los mares
a todo le pone altares
la canción del marinero.
Es su velero el primero
cuando cruzan la bahía
lleva por nombre María
el de su primer amor
de este marino cantor
que canta con alegría:

“Su barco siempre el primero
surca por todos los mares
repartiendo sus achares
Juan Vargas, el marinero”

“Canta canciones de amor
con sabor de agua salada
se las dirige a su amada            

el marino trovador “                                                  


CANCION DEL MARINERO (1)




Cual pájaro de Brasil                                        
ellas le toman a broma,
ágil como una paloma,
fino pico de marfil.
Sus canciones que son mil
rezuman sabor a mar
todas quieren tararear
la canción del marinero
que entre la mar y el lucero
así las suele cantar:

 “Tiene la barca un barquero
que cuando surca los mares
entonando va cantares
que dicen lo que te quiero”

“No es estrella ni lucero
ni luna, ni sol, ni viento,
es la voz de mi tormento
que quiere amarte el primero”