jueves, 23 de febrero de 2017

CUATRO ESTACIONES

        


            

Hasta mi llegó el invierno
lánguidas y secas ramas
consumidas por las flamas
de un imaginario infierno.
No fue el otoño un averno
de vientos y vendavales
tuvo momentos normales
con alamedas tupidas
y ramajes como bridas
perdiendo hojas a raudales.

Llegará la primavera
después del invierno crudo
y como pasa a menudo
la sangre siempre se altera.
Brotará la enredadera
oliendo a menta y jazmín
y con amores sin fin
olvidaremos el frio
¡¡¡ Adíos, terreno baldío,
ya de flores un festín!!!

Playas de finas arenas
siempre nos trae el verano
con ese mar tan cercano
donde nadan las sirenas.
Cielo sin nubes apenas
dejando ver los luceros
entre las flechas de Eros
apuntando a los amores
nacientes entre las flores
que son amores primeros.        

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada